Afeitado obligatorio para intervenir con ERA en Francia (SDIS 59 Nord)
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En el departamento del Norte de Francia (SDIS 59), la Dirección del Service Départemental d’Incendie et de Secours ha impulsado una medida interna controvertida: la limitación del uso del equipo de respiración autónoma en caso de portar barba.
La decisión se fundamenta en un argumento técnico y sanitario: la barba compromete la estanqueidad de la máscara y, por tanto, el equipo deja de garantizar una protección real frente a contaminantes presentes en ambientes de incendio (carcinogénicos como PAH, formaldehído y benceno, fundamentalmente).
La noticia ha generado una polémica inmediata. No tanto por el debate estético, sino porque se cruza con un asunto que, en los últimos años, se ha convertido en un eje central del oficio: la exposición a carcinógenos y la protección de la salud a largo plazo.
La postura de la Dirección: estanqueidad y protección respiratoria
La Dirección del SDIS argumenta que las máscaras de ERA solo garantizan un sellado adecuado cuando el rostro se encuentra afeitado recientemente. La exigencia se basaría en que la máscara debe apoyar sobre piel, no sobre vello, para evitar fugas.
En este contexto, se ha difundido que el documento interno, según medios franceses, establece que solo puede asegurarse una estanqueidad correcta cuando la piel está afeitada desde hace menos de 24 horas. La misma información menciona un dato especialmente llamativo: una barba de unos tres días podría multiplicar por 256 la retención de partículas carcinógenas, al permitir la entrada de contaminantes por pérdida de sellado.
La respuesta sindical: el argumento sanitario es válido, pero el enfoque es insuficiente
Desde el ámbito sindical, la respuesta no se limita a cuestionar la medida por su impacto individual (barba, libertad personal o imposición). El argumento va más allá: aunque admiten la importancia de asegurar la estanqueidad, señalan que centrar el mensaje en la barba puede convertirse en una solución parcial si no va acompañada de políticas reales de control de exposición.
Dicho de forma sencilla: la salud del bombero no se protege solo con la máscara, sino con un sistema integral antes, durante y tras las intervenciones.
En ese sentido, la posición sindical se apoya en una idea de fondo: si se endurece un criterio individual (afeitado), debe ir acompañado de procedimientos y medios que aseguren coherencia sanitaria en el resto de la cadena.
Entre las cuestiones que suelen aparecer en este tipo de debates están:
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medidas de descontaminación operativa reales tras la intervención
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zonas limpias y sucias implantadas en parques
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control de contaminación cruzada en cabinas y dependencias
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lavado inmediato y trazabilidad del EPI
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mejora y disponibilidad de capuchas, máscaras y tallajes
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ajuste real de máscaras y comprobación de sellado
El punto de los sindicatos, en resumen, no es negar el criterio técnico, sino cuestionar que el mensaje sea completo si se concentra en un elemento visible mientras otros aspectos de la exposición siguen sin abordarse con la misma contundencia.
Un debate que debería ser europeo
Este caso interesa porque refleja una tensión que existe en cualquier servicio moderno: el paso de una cultura centrada en la respuesta a emergencias hacia una cultura centrada también en la prevención del daño diferido.
Durante años, la salud del bombero se entendía en clave inmediata: quemaduras, golpes, accidentes o lesiones musculoesqueléticas. Hoy, el foco se desplaza con fuerza hacia otro riesgo: el que no se nota en la intervención, pero se acumula en el tiempo.
En esa línea, la estanqueidad del ERA no es un matiz, sino una condición básica. Y si la barba impide sellar, el riesgo no es teórico: es objetivo. No obstante, el debate revela un segundo nivel: las medidas de salud y prevención no pueden convertirse en decisiones aisladas. Si se busca coherencia sanitaria, hay que extenderla al conjunto de las operaciones y, para ello, hace falta desarrollar sistemas integrales de prevención de la contaminación, no medidas aisladas que vuelquen la responsabilidad únicamente sobre los trabajadores.
Riesgos de los Tóxicos Asociados al Humo de los Incendios para Bomberos y Bomberas
Si queréis conocer más a fondo los riesgos asociados a la contaminación y además saber lo que es un sistema integral y cómo se lo montan en otros servicios, recomiendo especialmente la lectura del Trabajo de Fin de Grado del compañero Marc Esplugas (Generalitat de Catalunya), por su enfoque claro y práctico sobre la exposición real del personal operativo a contaminantes derivados de los incendios, cómo conecta la intervención con las consecuencias sanitarias a medio y largo plazo y las medidas preventivas que se pueden tomar.
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«Entrégate al servicio público, arriesga tu vida si hace falta; pero no regales tu salud»