El factor dedicación y la resiliencia en bomberos

En nuestro ámbito profesional encontramos muy extendida la frase de “falta faena” en alusión a que cuando existen problemas de convivencia en un parque, la fuente causal de mayor peso es la ausencia de trabajo. Y aquellos que lo acuñaron no están faltos de razón, pues parece que es precisamente el contacto con el trabajo lo que hace que un bombero se acerque al engagement, y no al revés.

Pero ¿Qué es esto del engagement y del burnout?

La definición original del burnout lo consideraba como un síndrome tridimensional caracterizado por Agotamiento emocional, Cinismo o Despersonalización y reducida realización personal en el trabajo, o ineficacia profesional que puede ocurrir en individuos que trabajan con personas (Maslach y Jackson, 1981). Sin embargo, algunos estudios recientes indican que la eficacia profesional no puede considerarse una dimensión central del concepto, sino más bien se trataría de un factor independiente y que se desarrolla en paralelo (Kristensen, Borritz, Villadsen y Christensen, 2005). En otras palabras, podríamos reducirlo coloquialmente a “estar quemado en el trabajo“.

El engagement se define como un estado mental positivo relacionado con el trabajo, que se caracteriza por Vigor, Dedicación y Absorción (Schaufeli, Salanova, González-Romá y Bakker, 2002). Al igual que en el caso del burnout, existe cierta controversia sobre si la tercera dimensión debe considerarse como componente central del engagement (Schaufeli y Bakker, 2004). En este caso podríamos reducirlo coloquialmente a “estar enganchado a tu trabajo“.

He de aclarar que las definiciones coloquiales que acabo de decir no se ajustan a la realidad de los términos a nivel científico, así que las tendremos en cuenta a efectos de poder hacernos una idea que nos permita seguir leyendo este artículo.

En este sentido, uno de los factores asociados a la satisfacción laboral referida al factor “dedicación” es el desempeño del trabajo en incidentes críticos; es decir, en lenguaje coloquial “salir a intervenciones”.

A pesar de formar parte del saber coloquial de los propios bomberos, este asunto me resultaba interesante comprobarlo. Así que me puse manos a la obra…me propuse comprobar las relaciones entre estas cuestiones, y en concreto, si salir a intervenciones las modulaba de alguna manera.

En ese momento me encontraba realizando unos estudios de posgrado universitario , así que titulé mi trabajo y me puse a ello: Estudio de las relaciones entre demandas laborales, recursos laborales y personales con los procesos de energía e identificación en una muestra de Bomberos.

Utilicé una muestra de 156 bomberos, y puse aprueba la hipótesis. Para no aburriros con cuestiones estadísticas, he de decir que el análisis de los datos acabo demostrando empíricamente la relación positiva existente entre las intervenciones y el factor dedicación (Inspiración, orgullo, reto y compromiso en el trabajo), provocando también aumentos en la percepción de autoeficacia. Lo que redunda en un menor burnout y un mayor engagement (Botía, 2014).

Por lo que ahora me encuentro en condiciones de decir con un mayor margen de seguridad que el contacto con el trabajo (en este caso saliendo a intervenciones) aumenta la satisfacción laboral en el caso de los bomberos, y mejora las relaciones entre los profesionales. Y ya no se trata de una simple cita que se pone en boca de los veteranos cada dos por tres. Ahora forma parte de esas cosas que ya doy por fehacientes y que soy capaz de comprender un poco mejor, e incluso explicarle a otros si se diese el caso.

También es interesante tener en cuenta que en este estudio introduje otros factores que sospechaba que podrían implicados como la resiliencia, de cara a entender cómo la exposición a incidentes críticos puede beneficiar la labor de bombero, al actuar como variable mediadora entre el burnout y los incidentes críticos, y entre éstos y el engagement.

Lo cierto es que el estudio también puso en evidencia que la exposición al trabajo hace que los bomberos vean aumentados los niveles de resiliencia, por lo que son capaces de afrontar cada día mejor no sólo los incidentes en los que intervengan, sino todo aquello que pueda suponer un reto en el trabajo, mejorando su capacidad de adaptación frente a la adversidad (Bernabé & Botía, 2015).

En definitiva, parece que a mayor contacto con el trabajo operativo los bomberos están más satisfechos laboralmente, están más protegidos frente al burnout, y desarrollan recursos personales que facilitan su adaptación frente a la adversidad y los incidentes críticos, así como para la convivencia en los parques.

Teniendo en cuenta esto, si atendiéramos a criterios de calidad, los SPEIS deberían convertirse en servicios “activos”, con una ocupación que abarcara lo máximo posible de la jornada laboral, por lo que es necesario realizar un verdadero plan de calidad de los SPEIS que tenga en cuenta estos y otros aspectos del servicio público, y redefinir las competencias y la estrategia a seguir para lograr que los SPEIS del futuro lleguen a ser servicios, no sólo que cumplan los criterios de calidad, sino que tengan la suficiente presencia en las ciudades como para que su existencia nunca llegue a ser “prescindible”.

Cada día estoy más convencido de ello…


Bibliografía

Bernabé, M; Botía, J.M. Estudio de las relaciones entre demandas emocionales y recursos personales con los procesos de energía e identificación en una muestra de bomberos. UMH, 2014.

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