Bomberos Forestales: Las Sociedades Mercantiles No son Empresas Públicas

Nuestros dirigentes políticos de nuevo al ataque contra el empleo público. Esta vez trata de aplicar a los bomberos forestales de la Comunidad Valenciana la misma fórmula mercantil que se utilizó con AENA, y siguen llamándolo “empresa pública” en un intento de confundir a los trabajadores y a los ciudadanos (Lo que viene siendo el a ver si cuela, famoso en las últimas décadas en España).

Por lo que he podido ver, llaman Empresa Pública a lo que en realidad, tanto PSOE como PP (y otros) vienen constituyendo como dos tipos de sociedades mercantiles del Sector Público en la Comunitat Valenciana:

  1. La Sociedad Anónima Mercantil (SME), como puede ser Tragsa o Divalterra.
  2. Y la Sociedad Limitada Unipersonal, con un único socio; en este caso la Generalitat (Vaersa).

Ese tipo de sociedades no son Entidades Públicas Empresariales EPE (Como puede ser ENAIRE, Fábrica nacional de moneda y timbre, ADIF o RTVE).

Entonces ¿Qué diferencia hay entre mercantiles estatales y EPE?

Las EPE son administraciones públicas, cuyo funcionamiento está sujeto al derecho público tanto en la contratación como en el control financiero y presupuestario (PGE).

Sin embargo, las SME o las SLU NO SON Administraciones Públicas, son sociedades mercantiles sujetas al derecho privado, excepto en lo concerniente al control financiero, ya que al estar participadas por las administraciones públicas, están sujetas a los PGE. Y pueden salir a bolsa, recibir donaciones privadas, vender acciones… y, por supuesto, contratar al primo de Rajoy si quieren…

En resumen, las EPE son EMPRESAS PÚBLICAS, las sociedades mercantiles son empresas del SECTOR PÚBLICO, que es bien distinto. Mientras en las primeras los trabajadores son EMPLEADOS PÚBLICOS, En las segundas no. Mientras en las primeras no pueden haber inversores privados, En las segundas sí.


En 2010 el PSOE privatizó AENA subrogando a todos sus empleados públicos a una sociedad mercantil. No obstante, en lugar de llamar a la nueva sociedad, por ejemplo: Sociedad de Gestión Aeroportuaria, utilizaron un fenomenal truco del almendruco: Llamar a la nueva sociedad mercantil AENA también.

Las palabras que escuchamos construyen nuestra realidad… y los políticos son los primeros en usarlas en función de sus intereses e ideologías.

Hubo un tiempo en el que convivieron ambas entidades: AENA EPE, y AENA SME. En sus nóminas seguía saliendo AENA, todo parecía igual. Pero en cuanto el personal estuvo subrogado a la SME, una vez consumada la infamia y desprovistos de sus empleos públicos, la auténtica AENA, cambió el nombre y ahora se la conoce como ENAIRE. ¿A que es genial?


En pleno agosto de 2018, esta vez en la Comunidad Valenciana, el PSOE & company entran de nuevo al ataque contra el empleo público. Ahora se trata de aplicar a los bomberos forestales de la Comunidad Valenciana la misma fórmula mercantil que utilizó con AENA, y sigue llamándolo “empresa pública” en un intento de utilizar la terminología jurídica para confundir (El a ver su cuela de nuevo).

Sociedad Valenciana de Gestión Integral de Servicios y Emergencias(SGISE). El nombre la verdad es que es muy sugerente de “lo público”, sin embargo, como podéis comprobar cuando queráis, no se trata de un empresa pública, sino de una empresa “del sector público”, que es muy diferente. Eso sí, como es la Generalitat la que crea esa empresa mercantil, la AVSRE “tutelará” su funcionamiento.

Llevan tiempo prometiendo a los trabajadores  una subrogación como empleados públicos (bomberos forestales ya reconocidos con la boca pequeña por la Generalitat) pero esta vez les va a resultar bastante difícil consumar el engaño ya que este personal cuenta con suficiente información.


Una cosa es el personal operativo, los trabajadores y sus mandos intermedios. Cosa muy diferente son los puestos directivos. Entonces me pregunto… cuando el personal de una mercantil pasa a la administración pública como personal laboral indefinido no fijo ¿Dónde queda el personal directivo de la mercantil? Cuestión que se soluciona eficazmente subrogando, en lugar de a un organismo autónomo, a una segunda sociedad mercantil. ¡Genial!


Los estatutos de autonomía, surgidos a posteriori de la Ley de bases de Régimen Local de 1985, que otorgaba las competencias en incendios a municipios y diputaciones (Y cabildos insulares) otorgan competencias en la gestión de incendios forestales a las CCAA. Las repercusiones que eso iba a tener en los presupuestos del Estado, de las administraciones locales y, sobre todo, en la prestación del servicio de bomberos, a nadie le importó en su día, y sigue sin importarle ni al Estado ni a las propias comunidades. Tampoco a los municipios y diputaciones que bastante hacen prestando el servicio en las tres provincias.

Esta es la realidad que han creado con su magnífica gestión de la duplicidad autonómica:

1. Los municipios tienen competencia en materia de incendios

2. Algunos tienen mucha masa forestal.

3. Los SPEIS municipales desempeñan las funciones en materia de incendios.

4. Todos los IIFF ocurren en un municipio o en varios de ellos.

5. Las comunidades autónomas han creado un conglomerado de contratas, mercantiles y contrataciones temporales para atender dicha competencia forestal mediante personal en condiciones laborales precarias.

6. Algunas Comunidades autónomas han creado leyes de bomberos. Y han dejado fuera al personal forestal, regulando únicamente los SPEIS municipales.

Y esta duplicidad ha dado lugar al siguiente conflicto:

1. ¿Quién tiene el mando en un incendio forestal que ocurre en un municipio?

2. ¿Todo aquel que trabaje en el sector de los incendios se ha de llamar bombero?

3. Si a los empleados de empresas privadas y mercantiles del sector forestal se les llama bomberos ¿El servicio de bomberos municipal puede ser prestado por empresas privadas también?

4. ¿Los empleados de una mercantil pueden ejercer el mando sobre un cuerpo de funcionarios públicos agentes de la autoridad?

5. ¿Por qué no tener un cuerpo único de bomberos multidisciplinares con formación suficiente para aplicar técnicas de trabajo en distintos escenarios y tener integrados mandos y grupos de especialistas?

Ello, a su vez, ha creado un enfrentamiento entre los colectivos de bomberos públicos y los trabajadores del sector de incendios forestales. Un enfrentamiento que en mi opinión, sólo beneficia a quien lo ha creado, no al servicio público que se debe prestar.


En otra entrada expuse las bases de una forma de arreglar este galimatías:

Competitividad vs Cooperación…(Urbana y forestal)


“Nadie ha dicho que sea fácil, pero todos sabemos que es posible”


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