Bomberos y ley marco

En primer lugar quería agradecer públicamente la solidaridad demostrada por Bombers de Catalunya (Barcelona y Generalitat) habiendo hecho una importante aportación económica a la campaña de Una Guardia por Eloy. Una campaña que ha transcurrido desde la segunda mitad de 2018 y que este mismo mes de abril ha concluido con la entrega de una donación a la familia de este compañero fallecido al que se ha intentando manchar su nombre y profesionalidad.

La CUBP (Coordinadora Unitaria de Bomberos Profesionales) es una asociación profesional de nivel estatal que tiene el objetivo de lograr una regulación estatal de los SPEIS, y en esta pequeña entrada quería explicar en qué consisten sus reivindicaciones y su proyecto, para que podamos medir adecuadamente las repercusiones que ello podría tener en todos los territorios; porque cuando se explican bien las cosas estaremos evitando malas interpretaciones, artículos capciosos faltos de rigor y estaremos avanzando en la conjunción de esfuerzos profesionales; que falta nos hace.

¿Qué es esto de una ley marco? ¿Significa que se va a decidir las cosas desde Madrid? ¿Perderíamos identidad como servicios de bomberos? ¿Perderemos derechos y deberes o acuerdos alcanzados en nuestros servicios?…

Yo personalmente formo parte de la Directiva CUBP desde hace casi un lustro, viajando de forma habitual a Madrid, en contacto permanente con bomberos de todos los territorios, con sinergias imprescindibles con las principales plataformas profesionales como Bomberos Euskadi, PBPG, PBPCyL, ABPA, sindicatos profesionales como SAB, SBA, SB  otros de mayor espectro laboral como UGT, CSIF, ELA, etc. En total, prácticamente una treintena de sindicatos y plataformas están apoyando este movimiento. El cual tuvo su máximo exponente el 20 de octubre de 2018 con una manifestación en Madrid con casi 7000 bomberos de todos los territorios del Estado bajo el lema “Por una Ley de Bomberos”.

El movimiento comenzó hace más de una década, con la Plataforma Unitaria de Bomberos (PUB) que logró la jubilación anticipada. En aquel entonces se pudo ver la atomización y desconexión de los servicios, al realizar el primer censo de bomberos en el Estado. A partir de ahí fue aumentando el contacto entre servicios, se desarrolló Internet, las redes sociales, las comunicaciones hicieron posible visualizar sin lugar a dudas que los servicios de bomberos tenemos un sustrato profesional común, y en consecuencia, problemas de corte muy similar en todos sitios. Una vez fuimos conscientes de ello nos preguntamos: ¿Esto se soluciona yendo servicio por servicio? ¿Montamos movidas uno a uno hasta conseguir homogeneizar las condiciones y el servicio que prestamos? o al igual que han hecho otros colectivos ¿Se pueden solventar muchos de los problemas mediante una regulación marco? 

Tras estudiar este asunto, y con el afán de ceñirnos estrictamente a los aspectos más fundamentales, consideramos que los siguientes aspectos comunes podrían quedar bien definidos en una regulación estatal, así como poner a nuestra disposición las estructuras de coordinación “oficiales” que necesitamos:

Veamos cuáles son los aspectos básicos a grandes rasgos:

  • Todos los bomberos funcionarios y agentes de autoridad
  • Grupo de acceso mínimo C1 y categoría mínima de acceso “bombero” (no más “auxiliares”)
  • Gestión directa (revertir lo privatizado, incluidos los BB de aeropuertos del Estado)
  • Dirección General (con funciones de asesoramiento, estadísticas, información a los SPEIS y a nuestros representantes en la gestión de tasas unespa, favorecer la centralización de algunas compras, estudios técnicos, etc).
  • Comisión de coordinación (órgano oficial de trabajo en comisiones técnicas específicas)
  • Normativa técnica propia (que emane del trabajo de las comisiones anteriores, con representantes de los SPEIS).
  • Derecho a 2a actividad (con adaptación de funciones compatible con la discapacidad), seguros de vida específicos y reconocimiento del “acto de servicio”

Aparte de esos aspectos básicos generales, debe existir obligatoriedad de crear comisiones de trabajo para regular ciertas cosas, como los “Equipos de intervención”, tipos de parques, isócronas, mapas de riesgos…porque ese tipo de cosas no se pueden regular en una ley, son cosas susceptibles de ser modificadas con cierta frecuencia y es mejor que figuren en normas técnicas más ágiles de actualizar que una ley, y ahí es cuando entran en juego las comisiones de trabajo donde nuestros representantes y los SPEIS elaboran dicha normativa técnica y la presentan a la Dirección General en el Ministerio del Interior para su promulgación y obligado cumplimiento por los servicios (ya que ellos han participado en su elaboración).
También habría que hablar; y ya tendríamos el foro oficial para hacerlo, de financiación de los SPEIS, cosa que actualmente depende de los vientos que soplen y de cada ejecutivo…

Otra opción es seguir como hasta ahora e ir cada uno por nuestra cuenta, atomizados, intentando copiar los logros de uno u otro SPEIS, luchando de forma recurrente por solucionar esto o aquello…

Pongo el ejemplo de AILBOD. ¿Solucionamos las cosas a base de plataformas e iniciativas personales con presupuestos limitados? ¿No será mejor tener un foro oficial en el que defender estas cosas?. En definitiva, los bomberos tenemos los mismos problemas en todos sitios, y en lo referente a la profesión, podemos hacer mucho más juntos que por separado.

Por otro lado, este tipo de regulación marco no resulta incompatible con el posible avance en la configuración futura del Estado, y puestos a irse, mejor consolidar ahora algunas cosas que después solo haya que mantener, e incluso mantener el derecho a permanecer en determinadas comisiones conjuntas, pues a nivel profesional siempre será mejor estar coordinados que no saber nada unos de otros.

Planta un árbol, aunque sepas que nunca te vas a cobijar bajo de su sombra

Gracias por el apoyo, un abrazo compañeros.