Análisis de la cobertura de los servicios de bomberos en España

En esta entrada vamos a repasar un reciente estudio que, como el título indica, analiza la cobertura de los SPEIS en el conjunto del Estado.

El estudio se ha publicado en la revista Dyna (ingeniería e industria) y analiza el uso de los Sistemas de Información Geográfica (SIG) para determinar la cobertura territorial y la población atendida por los servicios de bomberos en un tiempo de respuesta específico.  Un tiempo de respuesta por carretera que está basado en la respuesta de otros países.

El estudio compara la información obtenida de forma analítica de la población y de la superficie atendida en España por los bomberos, con los datos obtenidos mediante la utilización de herramientas SIG concluyendo que la población y la superficie desatendida es superior a la inicialmente estimada.

El artículo describe y analiza una solución alternativa para reforzar la actual red de parques de bomberos, con personal profesional localizado susceptible de ser implantados en las áreas desatendidas, principalmente en zonas rurales.

Es decir, los autores proponen el bombero ocasional “profesional”, localizado a tiempo parcial, eso sí, debidamente formado. Así, alguien que, por ejemplo, trabaje de cocinero, ante una emergencia abandona el restaurante en el que trabaja, se dirige al parque (normalmente un local o nave industrial que hace las veces de parque) junto con el resto de bomberos ocasionales, se colocan el EPI, y con el vehículo asignado se dirigen a la emergencia.

No acabo de entender cómo llevarían a cabo la actividad preventiva a la que se refiere el artículo, con este personal “ocasional localizado”. Sinceramente, creo que esta actividad preventiva sería bastante escasa, además de que su operatividad, debido a que los medios con los que contasen iban a ser también escasos, se limitarían a “hacer lo que puedan” en caso de emergencia, con unas isócronas más que discutibles igualmente. En términos realistas, creo que no se trata de bomberos profesionales, sino de trabajadores a tiempo parcial a los que se deriva la responsabilidad de atender emergencias en su pluriempleo.

Porque entiendo que serían “trabajadores remunerados contratados” no Trabajadores a tiempo parcial sin contrato” a los que me refiero en otra entrada.

Quisiera decir que en España somos especialistas en abandonar las cosas que creamos, perdiendo el interés por ellas en pro de crear duplicidades, con lo que en lugar de disponer de un servicio potente, preferimos tener tres o cuatro en precario.  En este sentido, en lugar de disponer de servicios de bomberos autonómicos plenamente competentes en todo el territorio, tenemos cientos de servicios municipales, que no actúan fuera de su municipio o provincia, y un conglomerado de servicios contraincendios forestales que forman parte del presupuesto estatal para incendios. Así, ni funcionan bien los servicios municipales y provinciales, ni tampoco las contratas y servicios públicos contraincendios forestales.

España invierte bastante dinero en políticas contraincendios, pero precarizando el sistema a base de contratas forestales y cientos de servicios de bomberos municipales en precario y absolutamente descoordinados. Si el personal de dichas contratas fuese gestionado directamente por las CCAA, y conforme se jubilen fuesen  yendo sustituidos por bomberos “multidisciplinares”, España podría contar con miles de bomberos autonómicos con el mismo presupuesto actual, con la ventaja de que dichos bomberos servirían en multitud de situaciones, no sólo incendios forestales (que también, pero no en exclusiva), estarían mejor coordinados y formados.

Esto ha sucedido gracias a la inconcreción de la LBRL en cuanto a cómo ha de prestarse el SPEIS por los municipios, y la diversidad jurídica, que dota a los municipios y a las CCAA de competencias similares en su medio ambiente (ya que los municipios son parte, a su vez, de las CCAA), lo cual ha derivado en la excesiva heterogeneidad de servicios, duplicidades y la ausencia de criterios operativos eficaces.

Por otro lado, a pesar del carácter esencial del servicio público de bomberos, en España no existe ningún órgano estatal que coordine y gestione aquellos aspectos comunes de los cuerpos de bomberos. No se realizan estadísticas a nivel estatal, ni normas técnicas, ni estudios oficiales, ni tan siquiera existe un órgano de coordinación que facilite la transmisión del conocimiento y que haga las veces de órgano de normalización de procedimientos de trabajo y de organización de los servicios.

Sólo falta que, ante tal desbarajuste organizativo y descoordinación, la solución sea seguir ignorando la ausencia de regulación y añadir todavía más heterogeneidad…

Sinceramente, no lo veo.


Referencias

Echeverria-Iriarte, F., Abrego, A., Gonzalez-De Audicana, M.. (2018). ANALYSIS OF FIRE SERVICES COVERAGE IN SPAIN. DYNA, 94(3). 247-251. DOI: http://dx.doi.org/10.6036/8408

Ver también:

Levits, E. (2018). Ordenación del tiempo de trabajo y del período de descanso de los bomberos: TJ, Sala Quinta, 21 Feb. 2018. Asunto C-518/15: Matzak. La Ley Unión Europea, (57), 10.

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